Perlas de León Tolstoi

“Antes de dar al pueblo sacerdotes, soldados y maestros, sería oportuno saber si por ventura no se está muriendo de hambre”

“Decir que uno puede amar a una persona por toda una vida es como declarar que una vela puede mantenerse prendida mientras dure su existencia”

“El conocerse demasiado o demasiado poco, constituye un estorbo para el acercamiento de dos personas”

“El que ha conocido a su mujer y la ha amado, sabe más de mujeres que el que ha conocido mil”

“El secreto de la felicidad no es hacer siempre lo que se quiere sino querer siempre lo que se hace”

“Es más fácil dictar leyes que gobernar”

“Es más fácil escribir diez volúmenes de principios filosóficos que poner en práctica uno sólo de sus principios”

“Es preciso creer en la posibilidad de la dicha para ser feliz”

“La bondad no concuerda con la bondad; se concilia con el orgullo, con la astucia y con la crueldad”

“La felicidad consiste, en no hacer siempre lo que tú quieres, sino en siempre haber querido hacer lo que tú haces”

“La historia sería algo maravilloso si fuera cierta”

“La tristeza total es tan imposible como la alegría completa”

“No basta juntar las manos para orar, hay que abrirlas para obrar”

“No hay más que una manera de ser feliz: vivir para los demás”

“No hay que escribir sino en el momento en que cada vez que mojas la pluma en la tinta, un jirón de tu carne queda en el tintero”

“Quien tiene dinero tiene en su bolsillo a quienes no lo tienen”

“Ser amado vale tanto como amar uno mismo, y esa felicidad debiera bastarnos en la vida”

“Si un hombre aspira a una vida correcta, su primer acto de abstinencia es el de lastimar animales”

“Solo hay una manera de poner fin al mal, y es el devolver bien por mal”

“Son las mujeres quienes crean la opinión pública”

“Todas las felicidades se parecen, pero cada desgracia tiene una fisonomía especial”

“Todo el mundo piensa cambiar a la humanidad, pero nadie piensa cambiarse a sí mismo”

 

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